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lunes, 13 de diciembre de 2021

Tips gerenciales para mediana empresa 10

 Lo que las corporaciones llaman CAPEX debe gestionarse con mucho cuidado

Tips para el manejo de las inversiones en inmovilizados


¡Hola!

En este artículo me propongo comentar lo delicado que resulta para el gerente de una empresa tomar decisiones sobre adquisición de bienes de capital denominados en las corporaciones como simplemente Capex. Me motivan los innumerables casos reales de inversiones ineficientes que nadie quisiera repetir, pero a la vez existen Tips muy sencillos para esquivar los riesgos de que esto suceda.

Capex, que es la abreviación de Capital Expenditure o en español Inversiones en bienes de Capital es, en ciertos rubros de negocio, un elemento que tiene peso y presencia importantes.

Definición de Capex

Las inversiones en bienes de capitalgastos en capitalcapex (contracción del inglés capital expenditure) o CAPEX, son inversiones de capital que crean beneficios.

El CAPEX se ejecuta cuando un negocio invierte en la compra de un activo fijo o para añadir valor a un activo existente con una vida útil que se extiende más allá del año imponible.

 Los capex son utilizados por una compañía para adquirir o mejorar los activos fijos tales como equipamientos, propiedades o edificios industriales.

En contabilidad, los CAPEX se incluyen en una cuenta de activos (capitalización) incrementando el valor base del activo (el costo o valor de un activo ajustado por motivos impositivos).

Fuente:  Wikipedia

Existe mucha información sobre este tema, hay textos enteros de planeamiento de Capex, básicamente en el campo financiero y en los MBA donde se aprende a monitorear este tipo de inversiones, que, de no tener un control razonable, puede significar (y ha significado) la quiebra de muchas empresas.



Un ejemplo que podemos encontrar en el sector manufacturero son la maquinaria, edificios, transportes; en el comercial y distribución, son los bienes de transporte, lo mismo que en las aerolíneas, navieras, empresas de logística y otros.

Ahora bien, en el sector financiero podemos encontrar como ejemplo, las inversiones en empresas a través de las acciones, e inmuebles y en los modernos sectores están los intangibles, como marcas, patentes, y otros.

Hay 2 tipos de Capex: El Capex de mantenimiento, que es la inversión continua que la empresa debe hacer para mantener su actividad y su propuesta de valor. Y el Capex de crecimiento, que engloba las inversiones no recurrentes que las empresas realizan para crecer.

La diferencia es importante, ya que el Capex de mantenimiento por ser recurrente está continuamente erosionando la caja libre de la empresa y si no se controla desde la inversión inicial podría convertirse en una verdadera “trampa de Valor”. Sucede en muchos sectores afectados por cambios en la tecnología.

Un KPI interesante es el que sale de dividir el Capex de mantenimiento por el flujo de caja libre de la empresa o por la cifra de ventas y hacerla comparativa con otras empresas del mismo sector. Y digo que es interesante porque a traves de la observación del desarrollo de este KPI se determinará si la empresa tiene un crecimiento real o si siempre sus resultados operativos estan "atados" a una misma proporción de inversiones de capital todos los años. Lo Optimo sería que este KPI vaya disminuyendo o sea, con el tiempo, la proporción sea año a año menor que el de otras empresas comparables.

El Capex de crecimiento, por otro lado, es usualmente un proyecto que va a significar un cambio en la estructura del negocio, una ampliación o el ingreso a otras fases del negocio u otros mercados. En estos casos se recomienda que el proyecto sea gerenciado por un equipo especial.


Los contadores, a través de sus principios contables generalmente aceptados, definen una serie de criterios de cuando un activo debe considerarse inmovilizado y cuando no, y el tratamiento de muchas alternativas de cómo se valúa cada Capex en un momento dado, partiendo de que, si se hace al costo o al valor de mercado, define su vida útil, entre otros.

Por ejemplo, cuando hay un Capex de crecimiento es que hay que distinguirlo del Opex que son los gastos operativos del nuevo activo. Estos son aquellos que por principios contables no pueden ser considerados como activos fijos sino como gastos, pero forman parte del proyecto de inversión. Aquí el mejor consejo es controlarlos en un único presupuesto mientras dure la inversión y luego que se hagan los ajustes correspondientes.

Muchos de estos conceptos, aunque son puramente contables, no deberían ser transparentes para el gerente que gestiona la empresa, ya que su fin primordial, en el caso de tener que adquirir un activo fijo o similar es que le generen el valor que esperaba cuando decidió hacer la compra, y la definición de este valor se convierten en relevante cuando al final del ejercicio se muestran los resultados al Directorio y los Accionistas.

Por eso, y al margen de muchos criterios complejos, las corporaciones se preocupan bastante de fijar las políticas por las cuales la empresa puede adquirir estos bienes y esto comienza por el nivel de autorización.

Con respecto a las autorizaciones, los gerentes, en la mayoría de las corporaciones, reportan a un Directorio, quien a su vez es nombrado por los accionistas o el headquarter. Detengámonos un poco ahí, y nos preguntamos: ¿son los accionistas los que deben autorizar las adquisiciones de activos fijos? ¿Por qué?

Las adquisiciones de bienes de naturaleza fija suelen ser muy costosos, pero duran un largo periodo en la empresa. Su adquisición, en consecuencia, impacta y redefine la estructura de la empresa creando a su vez un nuevo riesgo, ¿Cuál?, el riesgo que las previsiones de uso y generación de valor no se den y se convierta la inversión en una pérdida para la empresa, en caso su performance esté debajo de lo esperado.

Todos conocemos casos de inversiones que después de realizadas no generan el beneficio esperado, son los llamados “elefantes blancos” y siempre están ahí para recordarnos que fue una mala decisión.

Las empresas, entonces se cuidan de no tener “elefantes blancos” exigen, a la gerencia, a través de su Directorio, que los activos considerados como inversiones de capital, sean incluidos en el presupuesto anual después de haberse debatido profundamente y aprobado en el Directorio.

El Directorio exigirá a la gerencia que haga una presentación detallada de las inversiones para evaluar su pertinencia y bajo riesgo. Un procedimiento muy usual en las corporaciones con referencia a esto es la evaluación costo – beneficio que se debe presentar por los bienes más relevantes en cuanto al valor. Aquí se determina usualmente el “pay-back” de una manera técnica e inclusive se desarrollan cálculos de sensibilidad para evaluar los riesgos.

La gerencia o el equipo gerencial, deben tener un control especial para la adquisición de estos bienes que, significan usualmente un gran esfuerzo financiero y seguir el proceso de adquisición y performance en forma muy prolija.

Cuando la adquisición se efectúe en un tiempo largo, con varios participantes y por montos relevantes, esto se maneja como un proyecto, que tiene su propio presupuesto y normas de autorización.

Para fines impositivos, los CAPEX son costos que no pueden ser deducidos en el año en el cual son efectuados y deben ser capitalizados. La regla general es que, si la propiedad adquirida tiene una vida útil mayor del año imponible, el costo debe ser capitalizado. Los desembolsos relacionados con los CAPEX se amortizan o deprecian a lo largo de la vida útil del activo en cuestión. No deben subestimarse las ventajas tributarias de los activos fijos equivalentes hasta por la tasa real del impuesto a la renta.

Mi Comentario final es que los gerentes tomen con mucha seriedad cada decisión de Capex, las buenas inversiones hacen crecer a las empresas, las malas les crean muchos problemas o incluso grandes pérdidas.

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