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martes, 7 de diciembre de 2021

Tips gerenciales para mediana empresa 9

 Lo que hay que saber del EBITDA

Tips para entender este importante indicador


¡Hola!

El EBITDA es un indicador muy popular en los ambientes corporativos y de inversión, y sirve tanto para calcular el valor de las empresas como para usarlo en forma comparativa ya que se acerca al concepto de generación de caja operativa.

Si alguien quiere vender su empresa, es mejor que su EBITDA luzca muy bien porque es relevante para los inversionistas potenciales y más cuando se conocen datos del sector en que la empresa a evaluar se ubica. Muchos inversores tienen ya catalogadas a las empresas por el porcentaje de EBITDA sobre sus ventas para decidir si la empresa es o no interesante para iniciar un proceso de adquisición.

El EBITDA es un acrónimo de 6 siglas en inglés, que son:

·        Earnings (ganancias)

·        Before (ante de)

·        Interests (intereses)

·        Taxes (impuestos)

·        Depreciations (depreciaciones) y

·        Amortizations (amortizaciones)

Lo que resulta es una cifra que calculada puede ser también entendida como la Utilidad de Operación (que es antes de intereses e impuestos) más las depreciaciones y amortizaciones de activos fijos tangibles o intangibles, respectivamente., que no son desembolsos sino ajustes contables.

Esta es la razón por la cual el indicador se acerca al resultado de operaciones, sin el componente contable de la depreciación y la amortización que en realidad no son desembolsos de caja porque son una fracción del valor de un activo que se adquirió en periodos anteriores.

En consecuencia, si no hubiese transacciones de inversión o de carácter puramente financiero, este indicador debería a acercarse a un resultado de caja libre o de generación de caja operativa, y sería tan útil como analizar el flujo de caja de la empresa por todo un periodo, lo que lo sería muy práctico.

Sin embargo, el EBITDA no es en sí mismo y por separado, un buen indicador de la performance de la empresa para el gerente que la gestiona, básicamente porque no revela efectos como los cambios en el capital social o en el capital de trabajo, o en los préstamos, que generan intereses, inversiones en activos fijos y también impuestos.

Pero les quiero mostrar que el EBITDA sí puede servir para acercarse más a la generación de caja, siempre y cuando se consideren conjuntamente los siguientes otros factores:

·      Variaciones en el capital de trabajo

Equivale a la generación de los fondos y es el resumen de las variaciones

de Cuentas por Cobrar; Inventarios y Cuentas por Pagar

Adquisiciones o ventas de activos fijos o activos intangibles

Son usos u orígenes de fondos, pero tienen naturaleza de inversión por lo que no

son operativos

Impuestos

Los impuestos corporativos no se consideran generación ni uso de caja

Intereses

Los intereses son usos de fondos de carácter financiero, no operativo.


Gerenciar con el EBITDA


En muchas corporaciones internacionales, el EBITDA es aún muy importante ya que la alta dirección monitorea este indicador por su valor comparativo de “buena salud” de la propia empresa, y por ser útil como “benchmarking” con las muchas afiliadas que componen los grupos empresariales. Por ejemplo, en la estructura del bono de performance personal de CEO el EBITDA en porcentaje de las ventas es una meta muy común.

La solución para la gestión es simple, se construye un reporte simple, que se inicia con el EBITDA (resultado operativo) y se van añadiendo factores no operativos hasta llegar a la generación de caja (o caja libre).

Para ejemplificar lo dicho, tomemos los siguientes estados financieros de una empresa ficticia:



La empresa luce muy sana tanto en su Balance General como en su Estado de Ganancias y Pérdidas (resultados). Esto no siempre es así como ustedes ya saben.

Lo primero que recomiendo es el cálculo del capital de trabajo para observar cómo la empresa ha generado o usado fondos en el periodo. El cálculo sería como sigue: 


Los movimientos de uso de fondos como las cuentas por cobrar e inventarios (que aumentaron) se compensan con creces con un incremento de las cuentas por pagar que significó una fuente de fondos. El capital de trabajo comparativamente negativo por 160, significó más bien una generación positiva de fondos.

A continuación, calcularemos el EBITDA. La forma correcta pero complicada es tomar el resultado neto y añadir impuesto, intereses y depreciaciones. La forma corta es tomar la utilidad operativa solamente y añadir las depreciaciones. Esta es algebraicamente igual en ambos casos.


La empresa tiene un EBITDA de 680 y 620 en cada periodo respectivamente. La lectura es que la empresa genera caja operativa positiva lo cual está bien, pero aún falta para decir que toda su generación de caja es positiva.

Para calcular la generación de caja integral se partir del EBITDA y se agregan o deducen aquellos movimientos o variaciones que vienen de decisiones de inversión (activos fijos) o de financiamiento e impuestos.

Efectivamente, la adquisición de activos fijos que se puede ver en el balance general por 300, es un uso de caja, pero no operativo sino de inversión. Asimismo los intereses pagados y los impuestos por 110 y 50 en el primer y segundo periodo respectivamente son de carácter financiero y no operativo.

El cálculo propuesto y que sugiero que use el gerente en su empresa es el siguiente:


Nuestra empresa ficticia ahora tiene una determinación más cercana a la generación de caja. El EBITDA es la parte operativa, y mezcladas van la de inversión y la financiera.

Manejar el EBITDA como parte de una determinación de caja me ha servido mucho en el pasado, porque se pueden monitorear los diversos elementos de este cálculo sin tener que preparar complicados estados de flujos de fondos.

Espero que este Tip te sea de utilidad.