Lo que hay que saber del EBITDA
Tips para entender este
importante indicador
¡Hola!
El EBITDA es un indicador muy popular en los ambientes
corporativos y de inversión, y sirve tanto para calcular el valor de las
empresas como para usarlo en forma comparativa ya que se acerca al concepto de
generación de caja operativa.
Si alguien quiere vender su empresa, es mejor que su
EBITDA luzca muy bien porque es relevante para los inversionistas potenciales y
más cuando se conocen datos del sector en que la empresa a evaluar se ubica.
Muchos inversores tienen ya catalogadas a las empresas por el porcentaje de
EBITDA sobre sus ventas para decidir si la empresa es o no interesante para
iniciar un proceso de adquisición.
El EBITDA es un acrónimo de 6 siglas en inglés, que son:
·
Earnings (ganancias)
·
Before (ante de)
·
Interests (intereses)
·
Taxes (impuestos)
·
Depreciations (depreciaciones) y
·
Amortizations (amortizaciones)
Lo
que resulta es una cifra que calculada puede ser también entendida como la
Utilidad de Operación (que es antes de intereses e impuestos) más las depreciaciones y amortizaciones de activos fijos tangibles o intangibles,
respectivamente., que no son desembolsos sino ajustes contables.
Esta
es la razón por la cual el indicador se acerca al resultado de operaciones, sin
el componente contable de la depreciación y la amortización que en realidad no
son desembolsos de caja porque son una fracción del valor de un activo que se
adquirió en periodos anteriores.
En
consecuencia, si no hubiese transacciones de inversión o de carácter puramente
financiero, este indicador debería a acercarse a un resultado de caja libre o
de generación de caja operativa, y sería tan útil como analizar el flujo de
caja de la empresa por todo un periodo, lo que lo sería muy práctico.
Sin
embargo, el EBITDA no es en sí mismo y por separado, un buen indicador de la
performance de la empresa para el gerente que la gestiona, básicamente porque
no revela efectos como los cambios en el capital social o en el capital de
trabajo, o en los préstamos, que generan intereses, inversiones en activos
fijos y también impuestos.
Pero
les quiero mostrar que el EBITDA sí puede servir para acercarse más a la
generación de caja, siempre y cuando se consideren conjuntamente los siguientes
otros factores:
· Variaciones en el capital de trabajo
Equivale a la generación de los fondos y es el resumen de las variaciones
de Cuentas por Cobrar; Inventarios y Cuentas por Pagar
Adquisiciones o ventas de activos fijos o activos intangibles
Son usos u orígenes de fondos, pero tienen naturaleza de inversión por lo
que no
son operativos
Impuestos
Los impuestos corporativos no se consideran generación ni uso de caja
Intereses
Los intereses son usos de fondos de carácter financiero, no operativo.
Gerenciar con el EBITDA
En
muchas corporaciones internacionales, el EBITDA es aún muy importante ya que la
alta dirección monitorea este indicador por su valor comparativo de “buena
salud” de la propia empresa, y por ser útil como “benchmarking” con las muchas
afiliadas que componen los grupos empresariales. Por ejemplo, en la estructura
del bono de performance personal de CEO el EBITDA en porcentaje de las ventas
es una meta muy común.
La
solución para la gestión es simple, se construye un reporte simple, que se
inicia con el EBITDA (resultado operativo) y se van añadiendo factores no
operativos hasta llegar a la generación de caja (o caja libre).
Para ejemplificar lo dicho, tomemos los siguientes estados financieros de una empresa ficticia:
La empresa luce muy sana tanto en su Balance General como en su Estado de Ganancias y Pérdidas (resultados). Esto no siempre es así como ustedes ya saben.
Lo
primero que recomiendo es el cálculo del capital de trabajo para observar cómo
la empresa ha generado o usado fondos en el periodo. El cálculo sería como
sigue:
A continuación,
calcularemos el EBITDA. La forma correcta pero complicada es tomar el resultado
neto y añadir impuesto, intereses y depreciaciones. La forma corta es tomar la
utilidad operativa solamente y añadir las depreciaciones. Esta es algebraicamente
igual en ambos casos.
Para
calcular la generación de caja integral se partir del EBITDA y se agregan o
deducen aquellos movimientos o variaciones que vienen de decisiones de inversión
(activos fijos) o de financiamiento e impuestos.
Efectivamente,
la adquisición de activos fijos que se puede ver en el balance general por 300,
es un uso de caja, pero no operativo sino de inversión. Asimismo los intereses
pagados y los impuestos por 110 y 50 en el primer y segundo periodo
respectivamente son de carácter financiero y no operativo.
El
cálculo propuesto y que sugiero que use el gerente en su empresa es el siguiente:
Manejar
el EBITDA como parte de una determinación de caja me ha servido mucho en el
pasado, porque se pueden monitorear los diversos elementos de este cálculo sin
tener que preparar complicados estados de flujos de fondos.
Espero
que este Tip te sea de utilidad.