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jueves, 24 de febrero de 2022

Tips gerenciales para la mediana empresa 19

Gerenciar los costos estratégicamente

Los costos gestionados adecuadamente agregarán valor a tu operación


¡Hola!

En el paradigma actual de que "todo cambia y se innova", los sistemas de seguimiento estratégico de los costos por parte de la gerencia de las empresas no son la excepción a la regla.

Es fundamental recordar siempre que los costos son una consecuencia de las decisiones y acciones gerenciales y no una causa por sí mismos. Por ejemplo, si las utilidades están por debajo de lo esperado producto de costos incrementados, el gerente debe buscar la razón en la decisión que origino el incurrir en dichos costos. 

Efectivamente, la gestión de costos es la gestión de las actividades que generan esos costos; sin embargo, acciones que generan costos deben siempre medirse a partir del efecto, con ayuda de algún sistema tomando datos de la contabilidad y otras fuentes, constituyéndose en un sistema que es una herramienta que ayude a hacer más eficiente la gestión de estas actividades.

Es impresionante cómo el seguimiento de todas y cada una de las transacciones de una empresa y en especial las que se refieren a los costos ya incurridos, tienen una historia, un generador, una justificación (cierta o errónea) y un impacto que puede analizarse con mucha precisión.

Desde que la empresa es empresa y la gerencia se apoya en los datos cuantitativos que proporciona la contabilidad, el sistema de seguir y controlar los costos siempre ha sido objeto de estudio, más por parte de los contadores, en su búsqueda de encontrar una mejor manera de presentar los resultados a los diferentes stakeholders. 

Pero los sistemas de costos para la toma de decisiones recién han tenido relevancia en los estudios de administración empresarial hace pocas décadas.

El sistema de costos que deben usar los gerentes para la toma de decisiones estratégicas debe ser eficiente y efectivo para que las mediciones y comparaciones sean útiles a la gestión.

Asimismo, la gestión de los costos, como proceso de reducir los costos totales mientras se mejora la posición estratégica de un negocio se encuentra hoy en día en un nivel de alta importancia por la competencia, a veces desenfrenada y violenta.

Una comprensión profunda de qué costos respaldan la posición estratégica de una empresa y qué costos la debilitan o no tienen impacto es fundamental, ya que la gestión en si misma es un proceso cíclico y continuo de formulación y comunicación de estrategias, de desarrollo y utilización de tácticas para implementarlas, y de desarrollo y establecimiento de controles para supervisar el éxito de las etapas anteriores.

Ya casi no existen gerentes generales o CEO que piensen que el detalle de los costos es un tema de contadores y que ellos solo deben ver solo las grandes cifras. Hoy en día todos los CEO y sus equipos deben saber “sumergirse” en los detalles para detectar áreas o alternativas para las decisiones sobre actividades que llevan a los costos y que impacten en la propuesta de valor para el cliente.

En muchas corporaciones se han implementado sistemas de control de costos muy eficientes y que se basan en las cifras que aparecen en la contabilidad. Se generan reportes de costos adaptados al equipo gerencial que ayuda a las decisiones gerenciales.

Se hacen comparaciones con periodos anteriores, o con los estimados de costos presupuestados, se explican las variaciones porcentuales e inclusive se efectúan (si es posible) comparaciones de los costos propios con los de empresas de la competencia, para poder juzgar la razonabilidad de las decisiones que se toman y ser más competitivos.

En una de las empresas que laboré se debía hacer cada año una actualización del proceso estratégico de largo plazo y uno de los elementos importantes era la comparación de los costos directos e indirectos que determinan el margen de los productos vendidos, y enfrentando esta información con la misma desagregación de los márgenes de nuestros competidores en el mercado, es decir de la información de márgenes reales de todos los "jugadores" del mercado.

La información era dura de conseguir, pero una vez hecha (algunas veces “armada” como “rompecabezas” y con muchos estimados, lógica e inclusive “espionaje”) era sumamente útil para establecer estrategias, que en el caso de mi empresa era específicamente ser líder de costos en nuestro nicho de mercado.

Es muy importante tener una estrategia, es decir, que la empresa tenga claro dónde se quiere ir, como está ahora y las acciones y metas que debe cumplir.  

Sin buscar mucha sofisticación es necesario que la empresa haya desarrollado una visión y una misión y una estructura organizacional lista para el camino a seguir. Sin esto la gestión de costos (y cualquier otra) no sería ciertamente estratégica. 

La gerencia debe saber distinguir en los tipos de costos que maneja su empresa. En una simple clasificación los costos pueden ser de tres clases: 

·       Costos variables: aquellos que varían con la cantidad producida y vendida

·       Costos fijos: aquellos que no varían

·       Costos de capital: Aquellos que por ser relacionados con operaciones de largo plazo se reconocerán como costos en varios ejercicios contables.

Entonces tendíamos una estrategia y tres tipos de costos, y mi consejo es que sean prolijos en determinar cada uno de ellos en función de los productos.

En una gestión estratégica de costos es fundamental monitorear el comportamiento de los diferentes costos en los diferentes productos que la empresa ofrece.



Un tema interesante es el que se refiere a la simple reducción de costos. Muchos hemos visto estrategias de reducción de costos solo fijando una meta que de un nivel encima del cual no se puede gastar, un nivel que garantiza las supuestas utilidades que se generarán por la venta de los productos.

Las iniciativas de reducción de costos deberían centrarse en los costos que no tienen impacto en el negocio.

Mientras que, por el contrario, puede ser útil aumentar los costos que respaldan la posición estratégica del negocio. 

Casi nunca vale la pena reducir costos en áreas estratégicamente importantes, ya que hacerlo reduce la experiencia del cliente y, por lo tanto, eventualmente conducirá a una disminución en las ventas. 

En consecuencia, la gerencia debe participar en las actividades de reducción de costos, de modo que puedan proporcionar información sobre cómo se deben incurrir en ciertos costos para respaldar la posición competitiva de la empresa. 

Ejemplo: La estrategia de una empresa manufacturera consiste en ser capaz de ofrecer una respuesta rápida de los pedidos de los clientes manteniendo un estricto control sobre su operación de producción de cuello de botella. 

Para hacerlo, la compañía incurre en costos adicionales para mantener el cuello de botella funcionando las 24 horas del día, los 7 días de la semana. 

Gastar fondos adicionales aquí contribuye directamente a la rentabilidad del negocio. Por el contrario, reducir los costos en la operación de cuello de botella reducirá la capacidad de producción del negocio y tendrá un impacto negativo inmediato en sus ganancias. 

Desde una perspectiva estratégica, la compañía haría mejor en reducir los costos en áreas sin cuellos de botella que son posteriores a la operación de cuello de botella, ya que estos recortes no tendrían ningún impacto en los tiempos de entrega cotizados a los clientes.

Otra forma muy efectiva de analizar es hacer la lista de todos los productos que se ofrecen y ponerlos en una tabla con cuatro columnas: 1) Descripción; 2) Precio de venta unitario y 3) costo variable unitario.

La primera depuración es eliminar todos los productos en que la diferencia entre precio de venta unitario y costo variable unitario den negativo. Se nota que los que están quedando son aquellos que puedan cubrir costos fijos y den utilidad. Aquí puede haber una reducción sustancial en costos que no generan utilidad al final.

La segunda depuración es tomar todos los costos fijos y sumarles la utilidad esperada (que al final del día es un costo también) y en forma ponderada distribuir entre todos los productos a vender que han sobrevivido a la primera depuración.

Una formula simple de hacerlo es con el punto de equilibrio:

Siempre que se hace este calculo los gerentes deciden los precios de sus productos. Si se agrega la utilidad esperada el precio de equilibrio (PE) será el precio sugerido de venta.

También se puede usar esta fórmula, como arriba sugiero, para buscar aquellos productos que no dan un resultado esperado y cuyos costos pueden ser eliminados. 

La idea aquí es eliminar todos los productos que no son capaces de hacer un margen de utilidad unitario después de los costos fijos y nos quedamos solo con aquellos que pueden cubrir, costos variables, más costos fijos "alocados" proporcionalmente" y el margen de utilidad esperado.

Estas filosofías de gerencia estratégica de costos podrían ser puesta en práctica con un sistema, inicialmente simple de información de costos que poco a poco se vaya sofisticando de acuerdo con el estilo y a las necesidades de la gerencia.

Mi consejo es que, si no lo han hecho, pero tienen una estrategia establecida, entren de lleno a los costos, en detalle, analizarlos comparativamente y gestiónelos en forma estratégica.