Páginas

miércoles, 16 de marzo de 2022

Tips gerenciales para la mediana empresa 20

¿Quién maneja la distribución de tus productos?

Algunos tips sobre optar por el outsourcing en la distribución de los productos



¡Hola!

Hace mucho que las grandes corporaciones no tienen incorporada la distribución de sus productos dentro de la empresa, sin embargo, ellas la conciben como un área totalmente integrada a su propia cadena de suministro.

La cadena de suministro incluye a los procesos que abarcan la adquisición de materias primas, así como de todo lo que se requiere para elaborar un producto; pasando por la manufactura, el almacenaje y terminando con la distribución física a los clientes, según el canal de distribución que se elija.

En las empresas medianas, en cambio, subsisten algunas empresas que aún manejan su propia distribución. El argumento más esgrimido es que ésta función es demasiado estratégica y peligrosa para que terceros la lleven a cabo.

Cabe señalar que en mi opinión, la estrategia de distribución de toda empresa, debe pasar primero por responder a la pregunta si se debe o no tercerizar. 

Por otro lado, el outsourcing o tercerización de la distribución hoy en día es una opción muy utilizada y hasta obvia que dará ventajas competitivas en comparación de gestionarla directamente.

Ir por el outsourcing implica reconocer que la gestión de la distribución implica un manejo muy especializado, dedicado y experimentado a la vez y que este expertise tiene poco que ver con gestionar compras, ventas o realizar manufactura.

A medida que muchas de las empresas manufactureras han crecido y se han expandido, el entregar sus productos a un número creciente de clientes a nivel nacional o incluso a nivel mundial se ha convertido en un reto logístico cada vez mayor.

En consecuencia, y pese a que la distribución física de productos es una función que se concatena con las otras actividades logística y de producción, esta requiere un know-how específico y tenerla integrada dentro de la empresa ya no es una buena idea.

Los grandes proveedores de bienes como Apple o Sony, así como grandes intermediarios como Amazon reconocen que la especialización y gestión deben hacerla empresas como UPS, DHL, Maersk o muchos otros transportistas especializados y muchas veces integrados con otras áreas más afines como el almacenamiento y servicios aduaneros.

El transporte y distribución es un negocio logístico donde las eficiencias son importantes. Se debe mantener una flota de unidades de carga y hacer un uso eficiente (24/7) con el menor costo y en forma sostenida en el largo plazo y conocer y gestionar el planeamiento logístico para lograr entregas en los tiempos correctos y con la menor cantidad de excepciones (cero es el número esperado).

Es imprescindible un manejo eficiente de reglamentaciones, tanto para envíos dentro del país o a las regulaciones de los gobiernos extranjeros cuando realizan envíos al exterior.

La distribución maneja un perfil de personal operativo muy diferente al de la manufactura, y necesitan una mística y “expertise” propios, que requiere que el equipo se gestione generando un óptimo ambiente organizacional con alineamiento a objetivos de eficiencia y eficacia, ya que el ámbito de su trabajo se desarrolla en condiciones diferentes.

Sacar la mayor cantidad de ganancias de la distribución y envío no siempre es fácil cuando la logística no es el principal objetivo comercial de la empresa.

Si hablamos de riesgos, también hay una serie de factores de riesgo internos y externos que afectan específicamente a la distribución, tales como el entorno regulatorio del transporte, la renovación de la flota y otros. La estrategia de renovación de flota y activos (capex) relacionados a la distribución esté enfocada a este negocio pagándose con el resultado operativo (Ebitda) de este negocio especifico.

Las empresas que se enfocan en realizar procesos que no son el núcleo del negocio no son competitivas en comparación con las que solo controlan la parte nuclear y han tercerizado eficientemente el resto.

Durante mi paso por una empresa líder en venta y financiamiento de camiones de carga pesada (1980 a 1998) aprendí a conocer de cerca el perfil de muchas de las empresas de transporte del Perú, en especial aquellas con flotas de carga compuestas por camiones de alto tonelaje que era el nicho de ventas de esta empresa.

En muchos casos conocí su estrategia empresarial (muchas de ellas muy grandes y con mística) y sus retos financieros para la adquisición, operación, mantenimiento y renovación de su flota, así como los riesgos específicos que afrentan; riesgos que de no gestionarse bien pueden hacer desaparecer a la empresa.

Las empresas de transporte peruanas allá por los años noventa mejoraron su especialización, algunas se convirtieron en operadores logísticos, comenzaron a sustituir a las flotas internas de las grandes empresas y con contratos muy “concienzudamente” negociados que, para sus clientes, generó un cambio en el paradigma de la “propia flota” que tenían las empresas, cambio que se consolidó a inicios del presente siglo y sigue hasta ahora.

Cuando luego ingresé como director en una empresa de producción y venta de gases del aire, con flota de distribución propia a nivel nacional a finales de los 90, participé en el proceso de tercerización de toda la flota. La justificación para no hacerlo por parte de algunos gerentes era similar a las antes mencionadas.

Después de un proceso cuidadoso y detallado en que participaron postores del nivel adecuado a través de un concurso llevado éticamente, las gerencias y la matriz de la empresa dieron la luz verde al cambio y hasta la fecha no se ha dado vuelta atrás.

Allí me di cuenta también de la importancia de un buen equipo negociador representado por todas las áreas involucradas, de avanzar en detalle por todos los puntos relevantes y finalmente incluir todo en cláusulas y anexos mutuamente aceptadas en un contrato de outsourcing donde la prioridad estuvo siempre en la atención al cliente.


Basado en diversas informaciones disponibles y por mi propia experiencia, les quiero describir algunos Tips que podrían convencer a las empresas a no usar su flota de transporte o distribución propia.

1.   La estrategia debe ser contratar empresas de transporte de reconocido prestigio que sean muy profesionales y que busquen la excelencia. Que sean aquellos que desde el inicio se especialicen en la distribución de los productos captando todo lo que requiere la empresa que los ha contratado y tengan la misma (o mayor) diligencia que tiene la distribución actual.

2.   Se sugiere un concurso abierto con condiciones planteadas por el CEO y las gerencias que se afecten con el cambio. El contrato debe ser elaborado por abogados que entiendan muy bien el proceso y ser de largo plazo y cláusulas de salida que no impliquen riesgos a la operación.

3.   Es muy importante también realizar una prueba piloto, lo suficientemente completa como para detectar todas las excepciones posibles y considerarlas el contrato a firmarse. El operador logístico o transportista no adquirirá una flota de vehículos antes de firmarse un contrato que le asegure su negocio y tampoco la empresa firmará un contrato con un transportista que no haya sido probado, por lo que este asunto debe resolverse de un modo Win-Win.

4.   Asignar suficiente tiempo a entrenar en los procesos al tercero, lo que se recuperará tanto en tiempo como en ingresos. A largo plazo la empresa será más libre para centrarse en el crecimiento del negocio y las tareas generadoras de ingresos.

5.   Encontrar el tercero que mejor se adapte a la cultura empresarial. La mayoría de los operadores de distribución en línea globales tienen una variedad de formas de comunicarse con usted. 

6.   Una vez que el contrato se inicie, selecciona bien el canal de comunicación con tus operadores de distribución la comunicación a diversos niveles es muy necesaria: debe haber un canal operativo, otro de temas contractuales y financieros, uno muy para temas de recursos humanos y uno muy importante de atención al cliente.

Comentario final

Las empresas exitosas crecen rápido y a veces este crecimiento impide que todos los elementos del modelo de nogocio crezcan a la misma velocidad y con la misma eficiencia. 

Si el foco está en una propuesta de valor que los clientes elijan se debe confíar en socios estratégicos de calidad, en este caso de aquellas empresas expertas que puedan hacer de la distribución de tus productos una ventaja competitiva.

Fuentes: