El valor de la empresa
¿Qué es el valor de una
empresa, qué lo condiciona y cómo se puede medir?
¡Hola!
Muchos hablan de la necesidad de incrementar el valor de su
empresa, o se preguntan ¿cuánto puede valer mi empresa en caso decidiera venderla
íntegramente? o ¿vender parte de las acciones y recibir a un socio estratégico?
Desde que se inicia la empresa, es decir, desde que se
invierte el capital y el concepto del negocio se empieza a ejecutar, se llevan
a cabo un sinnúmero de actividades, ideas, relaciones, financiamientos, todo con
la principal meta de generar ganancias.
La rentabilidad se convierte en la “gasolina” que impulsa
al equipo de la empresa para la creación de valor.
La empresa, una vez que está en marcha, genera y
desarrolla un conjunto de factores que impactan en su valor, a través de las
transacciones comerciales, financieras y de inversión, las mismas que se
expresan y analizan a partir de la contabilidad, que calcula los resultados obtenidos
y que a la vez reflejan la performance y la rentabilidad.
Aspectos relevantes que
impactan en el valor de una empresa
La marca
·
Es lo que con el
tiempo significa la empresa o sus productos en el mercado, ya sea por ese distintivo representado gráficamente que distingue en el
mercado los productos o servicios de tu empresa; o el mismo nombre comercial, que,
es también un signo susceptible de representación gráfica.
·
Todas las
corporaciones tienen sus marcas, nombre y logos registrados y protegidos
legalmente por el valor intrínseco que estos tienen.
·
Una vez
desarrollada, la marca tiene un valor propio, susceptible de ser comercializada
como un activo intangible y los dueños deben reconocer el valor de esta marca
como parte de su patrimonio.
·
El marketing de
la empresa debe tener una estrategia de crecimiento y reforzamiento de sus
marcas para preservar el valor de este importante activo.
El posicionamiento
·
Posicionamiento es
la imagen que ocupa nuestra marca, producto, servicio o empresa en la mente del
consumidor. Este posicionamiento se construye a partir de la percepción que
tiene el consumidor de nuestra marca de forma individual y respecto a la
competencia.
·
La estrategia de
posicionamiento es un proceso que tiene como objetivo llevar nuestra marca,
empresa o producto desde su imagen actual a la imagen que deseamos.
·
La diferenciación
es relevante, el posicionarse junto a la mayoría no suele ofrecer ninguna
ventaja, ya que no transmitiremos ningun valor añadido, y seremos
igual que los demás.
·
El mejor
posicionamiento es aquel que no es imitable, si los competidores pueden
imitarlo en el corto plazo, perderemos la oportunidad de diferenciarnos.
·
El
posicionamiento de nuestra marca tiene que proporcionar beneficios que
sean relevantes para el consumidor.
· Es importante posibilitar la integración de la estrategia de posicionamiento dentro de la comunicación de la compañía.
· La posición que deseamos alcanzar debe ser rentable. Es decir, debemos pensar en la inversión que tenemos para lograr ese posicionamiento, por ejemplo, la inversión publicitaria, el tamaño del mercado al que nos dirigimos, las ventas que podemos alcanzar. Si el resultado de ese esfuerzo no es rentable ni sostenible a nivel financiero, probablemente debemos replantear nuestra estrategia.
·
El
posicionamiento de nuestra marca debe entenderse como un proceso de perfeccionamiento, con el que incrementamos nuestro valor añadido y
buscamos ventajas competitivas, para después comunicarlas.
(fuente: Marketingyconsumo.com)
La trayectoria
·
La trayectoria es
la historia de la empresa. Hablar de los éxitos, evolución de los servicios,
recordar cómo se resolvieron situaciones de conflicto, situaciones que
generaron sentimientos de unidad y lealtad de los trabajadores hacia la
compañía. Para propietarios y colaboradores, el asimilar lo que se ha
hecho por la organización crea un sentido de pertenencia que solo se logra a
través del tiempo.
·
Muchas veces, las
compañías agregan a sus logos publicitarios la cantidad de años que llevan en
el mercado. Esto es para que los clientes perciban como la empresa ha
logrado mantenerse en el tiempo, reinventarse y la capacidad de conectarse con
ellos a través de las distintas tecnologías según la época. Esto denota el
ánimo de la organización por superar a la competencia y satisfacer las
necesidades de los consumidores, lo que genera lealtad por parte de ellos.
·
Para los proveedores
y socios estratégicos, una institución que lleva años en el mercado es
sinónimo de confianza y responsabilidad. Tienen planes de negocios ya
probados y estrategias que han sobrevivido diversos escenarios, por lo que se
elimina la incertidumbre que está presente en el acuerdo con una empresa nueva.
·
La historia de
una empresa es el mejor argumento para cerrar alianzas, fidelización de
clientes y superar a la competencia, ya que se hace referencia a hechos
comprobables y contados de primera fuente.
(fuente: Seminarium Internacional)
Las expectativas de crecimiento
·
El crecimiento
empresarial es el proceso que una compañía implementa para mejorar sus
estrategias y alcanzar el éxito en determinados aspectos, según sus necesidades
u objetivos actuales. Este crecimiento puede lograrse a través del aumento de
ingresos por un mayor volumen de ventas o de sus servicios.
·
En función de la
industria en general y de la estrategia particular de cada compañía, es de
esperar que diversos factores sean más o menos relevantes sobre las tasas de
crecimiento que deben analizarse siempre en comparación con la valuación de las
acciones en cuestión.
·
Las tasas de
crecimiento futuras deben proyectarse siempre con una mirada amplia que
incorpore las interrelaciones entre diferentes variables.
·
El crecimiento es
fundamental para la supervivencia a largo plazo de una empresa. Este
crecimiento permite la adquisición de nuevos clientes, talento y financiaciones
importantes. Además, impulsa el rendimiento empresarial y las ganancias que se
obtienen.
·
Las expectativas económicas
del entorno y de la industria son los principales insumos para determinar la
expectativa de crecimiento de una empresa, pero la diferenciación y la
creatividad pueden determinar expectativas positivas en entornos negativos.
·
La clave es
siempre realizar un análisis de cara al futuro, y no confiar demasiado en que
las tasas de crecimiento pasadas de la empresa o del mercado al que pertenece,
vayan a mantenerse.
La participación
en el mercado
·
La participación
de mercado se refiere al tamaño del mercado que tiene una empresa en un
segmento determinado. Es un índice de competitividad que muestra qué tan bien
se está desempeñando tu negocio en el mercado en relación con sus competidores.
Te ayuda a determinar las fortalezas y debilidades de tu negocio, así como a
ver si tu mercado está creciendo o no.
·
La participación
de mercado es la proporción de ventas en un mercado entero que es tomada por
una organización específica. Se representa como un porcentaje del mercado.
·
Para calcular la
participación de mercado se dividen las ventas de una empresa durante un
período de tiempo entre las ventas de todo el mercado para ese mismo período
indicado.
·
La fórmula es:
Participación de
mercado = Ventas de la empresa / Ventas totales del mercado
·
Este indicador se
utiliza para dar una idea general del tamaño de una empresa en relación con su
mercado y sus competidores.
·
Los inversores
pueden obtener los datos de participación de mercado desde diversas fuentes
independientes, como grupos comerciales, organismos reguladores. También con
frecuencia de la propia empresa. Sin embargo, algunas industrias son más difíciles
de medir con precisión que otras.
Fuente: www.lifeder.com
La rentabilidad
·
La rentabilidad
de una empresa es la capacidad que tiene el negocio para aprovechar sus
recursos y generar ganancias o utilidades; para medirla se utilizan indicadores
financieros que evalúan la efectividad de la administración de la organización.
·
Para el cálculo
de la rentabilidad de una empresa, se emplean ratios de rentabilidad. Se trata
de fórmulas matemáticas que nos permiten develar cuál es la marcha de la
empresa, inversión o proyecto a nivel financiero o económico, es decir, la
eficiencia con la que se utilizan los recursos para obtener los beneficios.
·
Los ratios o
indicadores más importantes son de 2 tipos, los de rentabilidad económica y los
de rentabilidad financiera:
Rentabilidad económica
En esta
clase de rentabilidad se analiza la capacidad que tienen los activos –de la
estructura productiva: sus inmuebles, sus máquinas– para generar beneficios
brutos, es decir, beneficios en los que no se descuentan los intereses y los
impuestos que hay que pagar sobre los mismos.
Aquí se
incluyen los préstamos monetarios, ya que se toman en cuenta todos los activos.
Esta
clase de rentabilidad considera como los dos ratios más importantes:
ROI: Retorno sobre la inversión.
Indica la
rentabilidad que obtiene la empresa sobre sus activos, la eficiencia en la
utilización del activo. Se obtiene de la siguiente manera:
Beneficios brutos / Activos totales.
ROE: Retorno sobre activos propios
Manifiesta
el beneficio neto obtenido, en comparación con la inversión de los accionistas,
se calcula:
Beneficio neto/ Activos propios o patrimonio propio
Rentabilidad financiera
Es el
rendimiento que se obtiene al realizar una inversión; aquí no se toman en
cuenta la deuda utilizada para generar beneficios. Se calcula sobre los
beneficios netos, es decir, el beneficio final tras quitar los intereses e
impuestos.
El ratio más
importante para su cálculo es ROA:
Retorno sobre activos. Calcula la relación entre rendimiento y
los activos totales de la empresa, su fórmula es:
Beneficios netos / Activos totales.
Apalancamiento
Para
estudiar la rentabilidad, es muy importante analizar el apalancamiento, que es
un elemento que hace referencia a la deuda. Pone de manifiesto si es mejor
endeudarse o es preferible usar el dinero ahorrado.
Su fórmula
es:
Activos totales/ Patrimonio neto
Sin
apalancamiento, ROE y ROA son iguales, debido a la siguiente fórmula:
ROE: ROA x Apalancamiento
Englobando
estos ratios, en el mundo de las empresas se suele decir que la rentabilidad es
igual a:
Margen x Rotación x Apalancamiento
Esta fórmula
descompone el ROE, o rentabilidad financiera, es importante desglosarlo o
descomponer esta fórmula, porque facilita comprender qué se debe mejorar en la
empresa para incrementar la rentabilidad.
Fuente: Home - Präna
Group (pranagroup.mx)
El Valor agregado
·
Para los propósitos
de este artículo en que me ocupo del valor de la empresa, el valor
agregado es la característica extra que un producto o servicio ofrece con el
propósito de generar mayor valor comercial dentro de la percepción del
consumidor.
·
Éste término puede ser el
factor determinante entre el éxito o el fracaso que una empresa tenga, debido a
que se encarga, también, de diferenciarla de la competencia.
·
El valor agregado significa
llevar a la empresa o producto pasos adelante de lo esperado para generar
ventas y obtener más clientes, muchas de estos valores se dan por medio de la
palabra "regalar", lo que ha generado que el público se interese más.
· El valor agregado del producto
es todo lo que actualmente el consumidor está dispuesto a pagar de más.
·
Los siguientes son áreas
típicas para establecer un valor agregado:
Servicio al cliente.
Delivery y sistemas de pago.
Empaque.
Pequeños regalos o promociones.
Elitismo y edición limitada.
Servicio posventa.
El Equipo de
Trabajo
·
La importancia y
el valor de un equipo de trabajo es justamente el trabajo en equipo, que es hoy
en día la forma más eficiente y eficaz de gestionar una empresa.
·
El equipo
representa un valor y el involucramiento y el trabajo en equipo es una característica
muy valorada para poner el valor y adquirir participación en una empresa.
·
Y es que, una de
las premisas fundamentales en el ámbito del trabajo en equipo en las empresas
es: cuantas más personas persigan el mismo objetivo, más rápidamente será
alcanzado. Es decir, fomentando el trabajo en equipo, cada empleado vuelca sus
habilidades en un mismo objetivo.
El gobierno
corporativo
Fuente: Ernst & Young
·
Último, pero no
menos importante, el gobierno corporativo (ver mi artículo Prácticas 6) aumenta
la rentabilidad de las empresas y su valor dentro del mercado, haciéndolas
más atractivas y posicionándolas mejor que a sus competidores.
·
Las empresas
adquieren estructuras de gestión más sólidas, en las que la toma de decisiones
es más ágil y efectiva.
¿Cómo medir el valor de una empresa?
Las corporaciones tienen establecidas las técnicas para
valorizar tanto a las empresas que ellas adquieren o quieren invertir, como para
valorizar a sus propias empresas, adelantándose a lo que ofrecerán potenciales
compradores o inversionistas estratégicos.
Entre las técnicas más usadas están las siguientes tres:
1. Balance de
situación o balance general
· Es el
valor contable, lo que dice el Balance General o libros de contabilidad para el
valor patrimonial (la diferencia entre Activo y Pasivo).
· Esta última, más que una técnica es una referencia ya que la cifra se obtiene directamente y su importancia es que representar los fundamentos de la empresa. Sin embargo hay una modalidad que se desprenden que es el valor contable ajustado por el valor de mercado de los activos y pasivos y que da el patrimonio ajustado, que da mas sentido porque está actualizado a valores comerciales.
2.
Múltiplos
comparables de la cuenta de resultados
·
El valor del
Ebitda multiplicado por un número de veces que a su vez está relacionado con el
sector en que la empresa opera;
· Pero la técnica más
rápida es la del número de veces el Ebitda ya en muchos casos se usa para el
primer acercamiento de los que negocien una compra venta de empresa
3.
Descuentos de
flujo de caja
·
Es la metodología
más precisa financieramente
·
El valor presente
del flujo de caja libre, descontado por una tasa que es un promedio entre el
costo del dinero para el accionista y el interés de los préstamos.
Adicionalmente, las empresas que cotizan en la Bolsa de
Valores (listadas), tienen la cotización de sus acciones en forma diaria por
efecto de la oferta y la demanda. Pero este valor, aunque real por ser de
mercado, no revela los factores o “drivers” que hacen que las empresas tengan
tal o cual valor.
Un potencial inversionista, antes de aplicar las técnicas
de valuación arriba descritas, tendrá que conocer lo más posible de la empresa
y su mercado (due-diligence), así como realizar cálculos para determinar si las
cualidades de la empresa justifican o no el valor que pedirá por sus
participaciones o acciones.
Este inversionista medirá la trayectoria pasada y estimará los resultados futuros expresados en dinero y evaluará los procesos y el equipo que dirigen la empresa.
Muchos de estos
conceptos los desarrollare con un poco más de detalle en otros artículos de
este Blog.